01 Exposiciones
02 Actividades y Cursos
03 Noticias
04 elhAll
05 Enlaces de Interés
04 hasta la Cocina___11

CONFERENCIA DE VALENCIA I
por Juan Diez del Corral


Esta conferencia fue el resultado más notorio de la redacción y publicación del artículo Arquitectura y Vejez (elhAll72 hC10). Un arquitecto de la Consejería de Urbanismo, llamado Alberto Sanchís, lo había leído, le había gustado, y me invitó a que se la contase a los asistentes de unas Jornadas sobre Viviendas para "Colectivos Específicos" (¡menudo eufemismo!), en la que se presentaban los primeros proyectos arquitectónicos encargados por el Gobierno Valenciano en diversas localidades de su comunidad mediante un plan llamado ELAIA.

Pero la ocasión de dar una conferencia me movió, no sólo a repasar el material reunido para el artículo originario, sino a aumentarlo y abrir nuevas perspectivas de reflexión.

Con un año de retraso acometo ahora la tarea de fijar aquellos materiales evitando repetirme respecto al artículo “Arquitectura y Vejez”. Como puede verse en lo que sigue, con la Conferencia de Valencia busqué, más que nada, imágenes e historias con las que cambiar el enfoque de un problema que se estaba formulando, para los arquitectos, como nuevos "encargos" de proyectos.

La conferencia causó cierta commoción entre los asistentes a la misma, y sobre todo en los arquitectos, desorientados como estaban entre los encargos poco claros de la administración y las pésimas referencias de la cultura arquitectónica de su época. Algunos de ellos me confesaron que después de oír mis reflexiones sentían cierta vergüenza en contar sus proyectos al auditorio.

No pocas veces una foto de apariencia normal me enciende las alarmas y desencadena mis reflexiones. Así sucedió con la foto del asilo en Badajoz (que puede verse en el artículo Arquitectura y Vejez) y así me ha sucedido este verano con la foto que les muestro ahora (f1). Fue portada de varios periódicos y en ella se ven los restos de un famoso actor metidos en una caja de cartón con un asa, y a la mujer de ese hombre posando para los fotógrafos de la prensa sin ningún pudor. A la ausencia de arquitectura como receptáculo digno de habitación para los viejos que detectaba yo en la foto del asilo de Badajoz, se añade ahora la de la ausencia de arquitectura que deviene cuando el viejo ya ha muerto.

Le debo al arquitecto Paco Alonso esa especial sensibilidad pues fue él quien me la despertó en una conferencia que dio en unas jornadas de arquitectura en Logroño hace ya unos cuantos años. Mostró allí la foto de dos camioneros llevando una caja de cartón que, según el pie de foto, contenía los restos de un niño muerto en un accidente de tráfico. "La muerte no es lo que nos alarma y escandaliza en la foto -decía Alonso-, pues la muerte es un acontecimiento natural por muy accidentado que sea. Lo que nos destroza el corazón al contemplar esa imagen es la ausencia de arquitectura: el vacío absoluto de esa cultura y de ese saber que nació justamente para tratar con dignidad a los muertos".

En la foto de los camioneros podía ser disculpable el horror por las circunstancias del accidente o por la escasa disponibilidad de medios a la hora de retirar el cadáver de la carretera, pero ¿qué podemos decir de la institucionalización de esa caja blanca con un asa y de la naturalidad con que la contempla la viuda y la muestra el periódico a sus lectores? Sólo una cosa bien dolorosa para todo nuestro mundo y nuestro tiempo: que no es que haya muerto un actor del cine y el teatro sino que es la arquitectura la que ha muerto.

Como se me ha llamado aquí para dar ideas sobre la arquitectura que podemos hacer para albergar a los viejos, no podía empezar mi conferencia de una manera más cruel y desesperanzadora. Ahora bien, igual que hicieran Heidegger o Jünger tras la muerte nietszchiana de Dios, yo podría consolarles a Vds diciendo que quizás los dioses no hayan muerto sino que se han escondido, y que por lo tanto, lo que hay que hacer es agudizar nuestros oídos y ponernos atentamente "a la escucha" por si pudiéramos captar algún indicio de su voz celestial. O también podemos desandar el camino y volver a los tiempos en que hubo arquitectura e intentar traer algo de ello a nuestros días.

Por seguir con mi artículo sobre Arquitectura y Vejez voy a empezar por echar un vistazo a las arquitecturas y luego voy a mostrarles algunas imágenes en las que he encontrado situados a los viejos con la dignidad y belleza que se merecen.

Muy cerca del nivel cero arquitectónico de la imagen anterior, las siguientes imágenes que les muestro son las del "asilo boutique" (f2); (la foto de su interior puede verse en capítulo 1/ f6) mezcladas con dos fotos reconocibles de dos de nuestros viejos y posibles usuarios de esa "arquitectura" (f3 y 4). Creo que se explica así mejor la torpeza de una arquitectura que no acierta a entender la dignidad de esas arrugas humanas y la vida de esos hombres y mujeres que vivieron su infancia hace más de cincuenta años en una España prácticamente medieval. No me negarán por otra parte, la cercanía entre la imagen de este asilo de ancianos y la de la caja de los restos de Paco Rabal de la primera de las fotos.


[fotografía 1]


[fotografía 2]


[fotografía 3]]


[fotografía 4]


[fotografía 5]


[fotografía 6]


[fotografía 7]


[[fotografía 8


[fotografía 9]


[fotografía 10]


[fotografía 11]


[fotografía 12]


[fotografía 13]


[fotografía 14]


[fotografía 15]


[fotografía 16]


[fotografía 17]


[fotografía 18]


[fotografía 19]


[fotografía 20]