01 Exposiciones
02 Actividades y Cursos
03 Noticias
04 elhAll
05 Enlaces de Interés
04 hasta la Cocina___18 / X JORNADAS DE DISEÑO EN LOGROÑO

PERET
por Julio Hontana

Los jóvenes diseñadores, bajo la tutela de Peret, encontraron una manera de expresar sus ideas tirando de los hilos que pendían de su hiperactiva y provocadora creatividad. Escaparon de su estudio con infinito agradecimiento cuando se dieron cuenta que, de sus cerebros y manos, ya brotaba un enorme caudal de recursos gráficos y estéticos reservados, en ocasiones, únicamente al mundo del arte. Peret desacralizó el lenguaje artístico en tiempos desacralizados, sin llegar a vanalizarlo, obrado el milagro de contagiar su entusiasmo a toda una generación de diseñadores, ilustradores, publicistas, etc., que inundaron con sus imágenes los 80, para triunfar en los 90. Recuerdo unas palabras de John Constable recogidas por Gombrich: "cuando me pongo a hacer un esbozo del natural lo primero que procuro es olvidar que he visto nunca un cuadro"; así, siempre que un diseñador quiera hacer el esbozo de un diseño lo primero que procurará es olvidar que ha visto nunca un Peret.

Nuestro invitado, sin imágenes, no existiría; démosle tres excusas y una imagen. Él mismo carecía de mejores argumentos para explicar su trabajo que sus extraordinarios diseños y, al repasarlos, recordé, las breves conversaciones que tuvimos aquel día (espero no cometer ninguna imprudencia al revelarlas). En una de ellas manifestó, buscando apoyos que lo certificaran, que el diseño era "un sacerdocio"; entonces recordé a Fra Bartolomeo, el artista renacentista cuyo disegno creó escuela en Italia, y me pareció que no le importaría haber compartido con esa época todo menos la Peste. No en vano su obra se inspira en la Historia del Arte y, principalmente, en el uso del lenguaje y la imagen desarrollado por las vanguardias del XX. En otra conversación, habló del valor de la "marca" y los beneficios que le reportaba haber llegado a ser reconocido por ello; enseguida regresaron a mis dedos el tacto y las sensaciones del papel sobre el que dibujaban Masaccio o Pontormo; nada que ver estas marcas con las que decía Peret, pero así es la cabeza. Por último, me repitió con gesto impostado que él "no era un artista", a lo que no di ninguna importancia, a la luz de sus obras. Pensé, más tarde, que quizá no se equivocaba y que pudiera ser la asignatura pendiente del diseño si es que al cruzar ese imaginario límite sigue pudiéndose nombrar como Diseño; cuando todavía no se ha agotado el influjo de las ideas de Valéry, aunque sí su siglo... y que se pondría manos a la obra en cuanto borrase, con el mismo disolvente que utiliza para pintar sobre lienzos, los trazos que algún joven le había hecho en la puerta de su estudio con un Spray dorado:

PETER TREPE ANTES QUE REPTE PERET Y LE PRETE